Capítulo ∞ : presentación.

Creo, que casi nadie me conoce. Tampoco es algo que me preocupe en realidad. Aunque, sí es cierto que, eso, me ha cerrado puertas en el mundo editorial. Bueno, siendo franca, el ser una cara nueva y desconocida no fue lo que me cerró las puertas sino el que yo misma no me diese a conocer de forma pública.

He de admitir que soy alguien un tanto especial. Cerrada con las personas que no conozco y extrovertida con aquellas con quien me encuentro cómoda y, eso, fue el gran impedimento que hizo que mi primer libro se diese a conocer. Si soy totalmente sincera, eso, es algo que no me preocupa en realidad.

Nunca he escrito para los demás, siempre lo he hecho para mí. Recuerdo las palabras de mi madre, sus incesantes “escribe algo que sea más universal, que llegue a todo el mundo” Pero, por más que me lo decía, siempre he escrito para mí. Y, desde que supe que crear mundos, personajes, vidas al fin y al cabo, era mi gran pasión siempre he hecho lo que he querido, como y cuando he querido.

Sé que uno de mis grandes defectos es lo inconstante que puedo llegar a ser. Muchas personas me han dicho que las musas no existen, que es solo cuestión de saber organizarse. Pero, para mí, sí existen. De hecho, tengo varias por ahí escondidas y que a veces vienen a hacerme una pequeña visita dejándome a su paso un regalo maravilloso que después se transforma en un texto no demasiado corto. Otras veces, vienen a mí en forma de imágenes a través de una melodía, de una foto o disfrazadas de esencia infinitesimal pero que cuando explota se transforma en un universo entero.

Para mí, las musas, existen. Y espero que me acompañen a lo largo de esta travesía en la que quiero descubrirme ante todos los que tengan la curiosidad de adentrarse en mi pequeño universo. Pero, no lo haré a través de una firma de libros, ni a través de un encuentro o quedada, sino que usaré como medio conductor aquel en el que fluyo, en el que me comunico, en el que me siento viva.

Advertisements